Si eres de los que se sientan a la mesa y creen que falta algo en ella si no hay aceitunas, seguro que reconoces fácilmente a las llamadas aceitunas gordales.

La aceituna gordal es una típica aceituna de mesa cuyo cultivo se lleva a cabo, sobre todo, en Sevilla.

Como aceituna de mesa, es enormemente apreciada. Esto se debe no solo a su enorme tamaño, sino también a que posee una gran calidad y un extraordinario sabor.

La aceituna gordal sevillana es una de las familias más apreciadas para consumir con hueso. Destacan su carnosidad y sabor. Su nombre procede del tamaño de su fruto, que tiende a ser redondeado y pesar unos doce gramos, de media. Las aceitunas gordales se consumen aliñadas, rellenas o enteras y constituyen unos de los aperitivos más saludables, debido a su elevada aportación nutricional de fibra y vitaminas.

Se trata de una variedad que se destina solo al consumo como aceituna de mesa, dado que el contenido de aceite que posee el fruto es muy bajo.

La floración y su fruto

La aceituna gordal sevillana se extrae de un árbol poco ramificado, pero vigoroso y con unas hojas de grandes dimensiones.

La floración tiene lugar de manera temprana y es de cuajado difícil. Por ello, la utilización de polinizadores hace que mejore bastante la producción.

El fruto, durante el periodo de maduración, es de color verde oscuro casi negro. Es ovalado y alargado y tiene forma de corazón y escasas ramificaciones. El hueso tiene forma alargada y una base apuntada y ligeramente asimétrica.

En Aceitunas Escamilla estamos familiarizados con muchos tipos de aceitunas. Disponemos, además, de un catálogo diferenciado para hostelería y hogares, ya que somos conscientes de que las necesidades es cada caso son distintas.

Trabajamos la gordal en varias referencias como la gordal deshuesada Receta de la Abuela, gordal entera de color cambiante, gordal deshuesada aliñada o gordal al mojo canario. Prueba la aceituna Escamilla gordal y te sorprenderá su sabor, calidad y variedad.