Seguramente sepas que el cultivo de la aceituna se remonta a la época de los fenicios, romanos y árabes. Pero ¿sabes el origen de las aceitunas de mesa? ¿sabes a cuándo se remonta tomar este delicioso aperitivo en la casa y en la calle? Te invitamos a que leas nuestro artículo.

Conoce más sobre las aceitunas de mesa

Aunque bien es cierto que la aceituna se utilizaba para la extracción del aceite desde la antigüedad, hay diferentes escritos que demuestran que la aceituna se tomaba como aperitivo nada más y nada menos que desde el siglo I. Nos referimos a los escritos del famoso escritor agronómico Columela en los que cuenta cómo preparar aceitunas aliñadas con hinojo, en salmuera, con vinagre de hojas y lentisco y de otras muchas formas.

Mucho más tarde, las aceitunas formarían parte de la comida diaria de los jornaleros andaluces y extremeños en los siglos XIX y XX y, de este modo tan natural, pasó del campo a la mesa de todos los hogares españoles y también a los bares y restaurantes, como un producto típico de España. Ideal para acompañar un vasito de vino y una tapa.

Por otro lado, hay que decir que el auge que, afortunadamente, recibió la dieta mediterránea en los años 50 fue gracias al famoso «estudio de los siete países». El estudio que demostraba que la dieta mediterránea estaba asociaba a una menor incidencia de enfermedades y a una mayor esperanza en el nivel de vida de sus habitantes revalorizó el consumo de las aceitunas de mesa.

Actualmente, entre las mejores aceitunas sevillanas se encuentran las aceituna de mesa Escamilla con sus tres variedades conocidas en todo el mundo: la manzanilla, la aceituna más conocida internacionalmente; la gordal, apreciada por su tamaño y sabor; y la verdial, rica en grasas saludables que le dan un toque muy especial a los aliños.